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mi primer maratón mds2012

Esta MDS 2012 comencé a disfrutarla el día anterior, cuando acudimos a la Estación Mapocho a retirar el Kit. 
Queridos amigos:  Quisiera compartir con ustedes una maravillosa historia que me ocurrió.

Carolina HernandezHace aproximadamente  dos años, pensé en comenzar a correr. Inicialmente salía sola y corría  un km., luego dos y así sucesivamente fui aumentando la cantidad corrida. Un día pensé si sería capaz de correr 5 km, me preparé para ello y lo hice, luego vinieron los 10 km, y después pensé en correr los 21 Km. Lo hice en la MDS el 2011. Después de participar en “la gran fiesta”; Maratón de Santiago 2011, decidí que en el próximo evento debutaría con los 42 Km. En ese momento, créanme, no dimensioné la decisión que había tomado, ni el largo camino que debería recorrer para lograrlo. Fue así como pasaron muchos meses hasta que llegó el día anhelado. Esta MDS 2012 comencé a disfrutarla el día anterior, cuando acudimos a la Estación Mapocho a retirar el Kit. Estuvimos un largo rato recorriendo todo el sector y encontrándonos con muchos amigos corredores.

Al día siguiente,  muy temprano por la mañana nos levantamos la perlita (Sigrid) y yo con nuestros respectivos esposos. La ropa adecuada, los gel que apenas cabían en mi bolsillo, pero que era necesario llevar por si no los encontraba en los puestos de abastecimiento, mi crono y la polera full, que me la había prestado la gringa!, a quien agradezco su gentileza. Debíamos llegar a lo menos una hora antes de la largada y ubicar a nuestro club para la foto de rigor, desafortunadamente nos encontrábamos lejos y con un difícil acceso para lograr reunirnos y luego llegar a tiempo para poder encajonar, por lo que decidimos calentar juntas (la perlita debutaba con sus primeros 21K). Nos dimos un abrazo y nos despedimos, los nervios ya se estaban apoderando de nosotras. Como encajoné con mucho tiempo quedé casi de las primeras, me encontré con mucha gente conocida….., de pronto comencé a conversar con un chico del club que no recuerdo su nombre, pero sí recuerdo un gran consejo que me dio. La clave me dijo “es llegar al km 20 siguiendo tu ritmo aunque te sientas bien, no apures el paso porque esa energía la vas a necesitar para los últimos kms.” Sí, también me lo habían dicho los profes, “Carolina mantén un ritmo parejo a 6”. Fue así como comenzó a llegar más y más gente y el nerviosismo crecía de igual forma. Algunos elongaban, otros saltaban en su propio espacio, algunos trataban de llegar más adelante y otros conversábamos y nos dábamos aliento o nos deseábamos suerte. Al empezar este hermoso espectáculo ya no cabía un alfiler, comenzaron las tomas de TV con un helicóptero a control remoto, fotografías, y los saludos a los deportistas de elite. 10, 9, 8….., el crono en 0., 7, 6, 5, las palpitaciones!, las piernas temblorosas, 4, 3, maripositas en la guata, adrenalina, tanta emoción! 2, 1!!!!!!!!, el cañonazo!, por fin, a correr!!!!!.

Lo primero, un tremendo empujón que casi me bota, un corredor con malas prácticas, bueno “lo perdono”. Corrí aguantando mi tiempo, por si no lo recuerdan debía ir a 6”, esto me lo había dejado muy claro el profe, Carolina debes mantener tu ritmo a 6” toda la carrera, ¿ENTENDIDO?,… ENTENDIDO. Pasaban por mi lado muchos corredores, de distintos clubes,  y diferentes nacionalidades: brasileros, paraguayos, gringos, argentinos, venezolanos, uruguayos, chinos, japoneses, en fin, que cantidad de gente y cuanto entusiasmo. Doblamos a la izquierda en Av. España, y yo acomodando mi trote, llevaba buena música y comencé a recordar cuantos consejos, tips o datos me fueron dando desde que comencé en soñar esta maratón. En un comienzo pedía consejos a amigos que tenían experiencia en esta u otra maratón, luego las conversaciones con otros corredores se centraban sólo en recoger vivencias y consejos de la MDS. No mezcles gatorade con gel!, nunca corras más de 30 kM, entrena una vez por semana con largos!, hidrátate en todos los puestos!, come carbos 3 días antes!, prueba los gel antes de la MDS!, no debutes en la MDS tiene mucha pendiente, te puede pasar la cuenta!, si te acalambras debes comer sal!, toma antinflamatorios un par de días antes!….., en fin, tantos otros consejos, incluso algunos contrapuestos, pero todos con mucho cariño y que se agradecen cuando uno tiene tanta incertidumbre. Continuaba mi carrera, la gente vitoreaba, nos alentaban y en eso siento las sirenas de bomberos, bocina, mangueras con agua, que linda esta gente pensé tanta alegría por ver a estos “locos que corren”!Km 5, primer puesto de hidratación, obviamente tomé mi vaso de agua (en esos momentos no sabía que sí se puede mezclar gatorade con gel), sí, sólo agua porque en el km 10 debo consumir mi primer gel según la indicación del profe. Otra linda sorpresa de esta fiesta maravillosa “las bandas de música”, que cada ciertos kilómetros las fuimos encontrando con diferentes ritmos: música anglo, de mi época!, rock latino, me encanta!, cumbianchera!, pucha que está buena mi fiesta. La gente seguía dando ánimo, “les queda poco!, ja ja ja, si aún no llegábamos al km 20. Los bomberos excepcionales con sus carros, sirenas y la cada vez más agradecida lluvia de las mangueras.

De pronto alguien me habló, quité mis audífonos y ¡que sorpresa!, un amigo full, Tito, cómo vas?  “muy bien!, recuerda que mi carrera comienza en el km 20!, gracias!  Hubiese querido seguir conversando con él, son al menos 4 horas en que diferentes emociones afloran, al comienzo, ansiedad, alegría, susto, de pronto dudas ,arrepentimiento, y finalmente una alegría inmensa. Sigo mi trote, ya estoy bordeando el Km 20 y me encuentro en Av. Bilbao, y de pronto tres full llegan a mi lado, Paz, Fernando y un tercer socio que no conozco, me saludan y preguntan cómo voy. Ellos venían muy bien  y yo fiel al consejo seguía a 6” el km. Traían unos crono con mucha tecnología (GPS, medían altura, y otras cosas más) al punto que casi no entendía los términos que usaban para explicarme cuánto faltaba para el km 30. Yo con suerte sabía que avanzaba de 3 Km en 3 km, porque era la distancia de los puestos de hidratación, sin embargo escuchaba con mucha atención, estaba tan contenta de ir acompañada!. En eso la Paz se comenzó a entusiasmar y apuró el paso, Fernando, le dijo que bajara a 6” dado que nos esperaban dos subidas fuertes, las últimas de esta larga pendiente. Así fue como de pronto me encontraba en Manquehue y escucho a viva voz “bien Carolita”!!!!, cómo? Si por aquí nadie me conoce, y mi nombre no estaba estampado en mi polera?. Ah! A mi derecha mi esposo Max!, ¿cómo llegó acá si me dejó en la moneda? Mmmm, el metro, lógico! Lindo, me saca fotos! Yo feliz le hago señas. Tú no sabes lo importante que es encontrarte con gente que te brinde apoyo, es una mezcla de alegría y seguridad que hace que los músculos se hagan más fuertes, y tu trote más rápido. Si hasta eres capaz de “correr bonito” como dice el profe, todo a pesar del cansancio. A estas alturas ya me encuentro en el km 27 y me espera lo más duro de la carrera según me explica Fernando. Me aconsejó subir a 6.30” el km, dado lo exigente de la subida. La buena noticia era que después de esto terminábamos de subir esta eterna cuesta, y lo que quedaba era solo bajar.Llegué por fin al km 30, nuevamente sola sin compañía. Hidratación, música, la gente, mi último gel y yo como lechuga. Me sentía tan afortunada de no encontrar aún el “muro”, o “el viejo del palo” como me enteré que le dicen. Seguí mi camino con un trote seguro por Av. Monseñor Escrivá de Balaguer. De pronto comencé a fijarme que muchos corredores tenían problemas, algunos caminaban, otros acalambrados, varios más tirados en el pasto e incluso varios asistidos con oxígeno. Esto asusta, ojalá no me ocurra nada a mí, igual tengo mis añitos pensé, no obstante confío en el largo camino de preparación que dediqué, a estas alturas ya estaba en el km 36, sin embargo el pensamiento recurrente era que mis músculos respondieran. Comenzaron los primeros pinchazos a los gemelos, los cuádriceps, cada cierto rato tenía que abrir mis brazos y girarlos hacia adelante y atrás, me di cuenta que tenía omóplatos, porque me comenzaron a molestar junto con la espalda. Se sentía tan bien el automasaje. Ya finalmente después del último puesto de hidratación y de haber corrido a estas alturas más de 38 km el sol comenzó a golpear fuerte, sentí el cansancio que se manifestó con mal humor dado que lo que antes tanto me alegraba ahora se transformó en un desagrado, me refiero a los gritos de aliento de la gente, curioso pero debe haber sido la fatiga. Me quedaban unos 2 km y se acercó otro amigo que me acompañó por 1 km, me felicitó, le dio mucho gusto de verme tan bien, “entera” me dijo, yo a esas alturas comencé a sentir nauseas, mareo y mucha, mucha sed, así y todo estas sensaciones resultan lógicas ante tanto esfuerzo. Por cierto, me quedaba muy poco y seguí mi trote con mucho susto, tenía que llegar!, para eso toda mi preparación.  Ahí supe queridos amigos qué era correr con la cabeza, mi cuerpo estaba enviando los avisos y yo me di cuenta, esto no es fácil, por supuesto que no es fácil correr una maratón! Por lo mismo la fuerza del último aliento llegó junto con otro amigo full, esta vez Julio, con la pregunta de rigor….. ¿cómo estás?, con mucha sed, mucha, mucha sed. Pucha no tengo agua, me respondió, quién tiene agua preguntaba a varios en el camino, de pronto un chico deportista se acercó con una botella, uf! qué alivio, muchas gracias y seguía corriendo. Me comenta Julio  que después del pórtico está la meta y en eso, todos ustedes!, la barra roja!, los full!!!!, bravo Carola!!!!!, fotos!, bien! Muy bien!!!!!. Que emoción tan linda, no tienen idea lo que se siente- pensé-, levanté mis brazos, la fuerza me invadió! Tiraba besos! Fue mi forma de agradecer el apoyo tan  necesario al finalizar la maratón. Pasado el pórtico y no sé cómo, apareció Marcia, Marcia!!!!!!, bien Carola!!!, gánale a ése, un chico como de 18 años que iba delante mío, ja ja ja. Cómo! si apenas podía picar a esas alturas. Pero ya estaba a tres pasos de la meta, miro hacia arriba 4:14!!!!, piso la alfombra y POR FIN!!!!!!!!.

No lo podía creer, había completado la maratón. Yo lo había logrado. Me sentí una súper star, se me olvidó el mareo, las náuseas, sólo me quedaba la sed pero en mi corazón una sensación de haber logrado lo que había soñado durante tanto tiempo. Para finalizar mi relato quiero decir que la sensación de correr una maratón es muy difícil de explicar, sólo podría decir que es una mezcla de preparación, un gran esfuerzo y una increíble felicidad al terminarla. Sintetizando, se requiere un cuerpo entrenado, una cabeza preparada y cuando ambos comienzan a desgastarse el apoyo de un gran corazón.

Carolina Hernández.

 

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